martes, 15 de mayo de 2018

Plegaria hacia el adentro

Quiero cantar pero me sale escombro,
terrosa sequedad, grumo de pena.
Qué apenas dulce se volvió el asombro
luego de tanta realidad de arena.

Quiero cantar mi tiempo de algún modo
con mi vieja guitarra desgastada.
Siento que nunca lo habré dicho todo,
siento que haber cantado ha sido nada.

Patria dolor, tirana refulgente,
martirio de tu Apóstol encendido,
quién pudiera abrazar tu continente
y de un beso sanar tu contenido.

Intimas lontananzas de tragedia,
humanos que naufragan en las rocas,
zurda de insuficiente enciclopedia,
diestras odiando por su abierta boca,

multitud de pavores la alacena,
hambres cebando la platea del centro,
crispadas maldiciones a la escena
extraen mi plegaria hacia el adentro.

Patria dolor, tirana refulgente,
martirio de tu Apóstol encendido,
quién pudiera abrazar tu continente
y de un beso sanar tu contenido.

Ultima amante de mis aguas, dime
a cuál de tus paisajes hoy recurres,
qué mar prefieres, qué sol te redime,
qué luz reveladora no te aburre,

qué mal día de historia el que te engaña,
qué placer inmediato dicta moda,
cuánto desgarra el sol en tus entrañas,
cuánto la fácil sombra que acomoda.

Patria dolor, tirana refulgente,
martirio de tu Apóstol encendido,
quién pudiera abrazar tu continente
y de un beso sanar tu contenido.

  

Siboney, 11-12 de septiembre de 1994.

miércoles, 9 de mayo de 2018

9 de mayo, 8 velitas


Patricia Moda dijo...
Aquí ya es 9 de mayo!!!!

Feliz cumpleaños Segunda Cita!!!

🌻🎂🍾
Lebis dijo...
Egunon Silvio.
Egunon segundaciteras.
ZORIONAK Aurora infinita!!!
Lebis dijo...
Por cierto, en euskara Egunsentia... Aurora
la Tucu dijo...
Feliz cumple Segunda Cita!!!

Aunque pase menos, soy segundacitera de corazón y hasta de tripas!!!

La vida es hoy y lo reaprendí con la partida de la Bori, cuantos planes truncos, vernos en Buenos Aires en tu concierto, por ejemplo.

Pero que hermoso sería un encuentro en un próximo cumpleaños de SEgunda Cita!!! lo decíamos con Juli hace unos días.

Que hermosos los abrazos a a la sombra de las yagrumas...

Segunda cita en nuestro corazón!!
Silvio dijo...
Mensaje de Lucy Romero, fundadora de mi oficina y de Ojalá:

9 may. 2018, a las 09:02.

Feliz octavo aniversario de "Segunda cita"... y séptimo del "Zurrón".

Es admirable que entre todas las cosas que tienes encima has podido tener tiempo también para llevar esta tarea adelante y sostenerla, y aunque a través del tiempo te ha revertido felicidad al demostrarte su gran utilidad e importancia, no ha dejado de convertirse en un
compromiso que te presiona cada día más, pero que resulta como los hijos, una mezcla de tensiones y satisfacciones asumidas con tremenda alegría.

Un abrazo,
Lucy
Lien dijo...
Felicidades a Segunda Cita, colmena, hogar, umbral, puerta abierta al amor… a ese que engendra las maravillas… las más insospechadas maravillas… GRACIAS, Silvio!!!... este espacio ha sido demasiado como para osar siquiera intentar definirlo…

Y Felicidades al Zurrón!… y a la abejita Patricia!… un tanto “invisible”… pero que cómo se ve!!
……………………

Me coge este aniversario en uno de esos ricos debates que genera…

Antílope: hace unas entradas, cuando comenzó el debate, explicaba que el problema era ese… en lo que se han convertido los IPVCE… y que se quiere recuperar la esencia para las que fueron creados… y que por miles de razones ya expuestas y por todos conocidas, no ha podido lograrse… que no han podido perfilarse por las ciencias porque se han convertido en, como bien reafirmas: “la única opción para los alumnos de alto rendimiento que aspiran a desarrollar su potencial al máximo”… antes, como tenían una matrícula tan grande, era imposible perfilar en ciencias a todo el que entraba… ahora, con una matrícula infinitamente menor, se quería intentar lograrlo... y es lo que el MINED ha estado tratando de explicar…

Yo, como tú, creo que es crucial darle a la asignatura de Español Literatura la importancia que se merece… pero no sólo en los IPVCE, que tributarán un ínfimo por ciento de nuestros futuros profesionales… sino que debe dársele en todos y cada uno de los institutos educativos de este país…

Y…. otra vez… y otra... y otra más… repito y vuelvo a repetir… por si sirve de algo… aunque lo he repetido mil veces ya… que en los IPVCE, TODAVÍA, se le da importancia crucial a dicha asignatura… aunque no se rinda examen del mismo para su ingreso a ellos… por algo, justamente, siguen siendo… “la única opción para los alumnos de alto rendimiento que aspiran a desarrollar su potencial al máximo”… en todas las asignaturas… y no solo en las de Ciencias…

Un abrazo IPVCEro y rebencú a todos hoy!!!... brindaremos guajiramente por acá!!!... 
JOSE MARIA (CHEMA) RODRIGUEZ dijo...
¡¡Felicidades Segunda Cita y red abeja!!.

Siempre presentes en mi corazón y en mi lectura.

Gracias por tanto y por todo. Desde todos los confines se juntan los granitos de arena que se mantienen humanos y se congregan en esta maravillosa playa en construcción.

Les quiero y les abrazo a todxs.

“Será por lo que viene
por todo lo anterior,
la cosa es que me enamoré
de una señora ya mayor,
entre cuarenta y cinco y cuarenta y seis,
una veterana que es la Revolución Cubana”. Liliana Felipe.

Patricia Moda dijo...
Qué hermosas palabras de Lucy, Silvio.

Aún recuerdo las palabras que dijiste sobre el blog, cuando nos encontramos en Rosario, junto a Adriana y Graciela.
Dijiste que se te iba a ser complicado continuar con el blog, pero que no sabías cómo hacer...

De eso ya 7 años!!!!! y acá continúas y continuamos.

El blog cumple 8 y vamos por los 10 cómo mínimo! si?

Me olvidé de mandar felicitaciones para el Zurrón, un año menor!! gracias Patricia.
Bárbara Vasallo dijo...
A Segunda Cita y la red abeja que la habita dejo un abrazo azul
Tengo la dicha de ser de las primeras en llegar y no me arrepiento, he conocido amig@s, he aprendido y aprehendido
Para Silvio, el anfitrión, un abrazo especial
Al Zurrón, a Patricia también por compartir y socializar en la gran red de redes la obra del trovador
Felicidades 
Lien dijo...
Un abrazo a Lucy fundadora!... muy lindas palabras... merecidas, además... y que conmueven... 
Bárbara Vasallo dijo...
Bueno y hablando de aniversarios y de años...
¿Cuántos años tiene la oficina y Ojala, de la que Lucy es fundadora? Son unos cuantos; pero no estoy segura
Que conste que no es para averiguar la edad de Lucy, ella es joven eterna ja ja
Gabita dijo...
Feliz cumple Segunda Cita!! GRACIAS GRACIAS GRACIAS al anfitrion por sostener este lugarcito de encuentro y aprendizaje contra viento y marea, y GRACIAS GRACIAS GRACIAS a los segundaciteros por su amor, su entrega, sus ideas y contraideas. Gracias a la vida, que nos ha dado tanto. Abrazosssss coman cake!
Julio S dijo...
Bien por Lucy! Felicidades a Segunda Cita y a Silvio por su iniciativa, perseverancia y paciencia con los participantes
Guadalupe sin foto dijo...
Silvio querido y segundaciter@s:

Feliz octavo aniversario a nuestra amada Casa Azul: Segunda Cita!!!
Felicidades al Zurrón del Aprendiz por su séptimo aniversario!!!
Y me congratula ser parte de esta colmena y de haber encontrado gente maravillosa que hemos trascendido la virtualidad.
Abrazos a todos y cada uno!

Los quiere siempre

Guadalupe
juaninmajara dijo...
Cumpleaaaaños feliiiiz!!!
Felicidades a Silvio por esta ventana al mundo, a l@s segundaciter@s y a la red abeja.
Os quiero un montón
juaninmajara dijo...
Ah, felicidades también a Aurora. Ya sabía de su existencia gracias a las canciones de Vicente pero la conocí en persona en el 98 en La Habana y la volví a ver de nuevo el año pasado en mi tierra, Valencia. Es majísima
julian dijo...
Hola Silvio y amigos.
Feliz cumpleaños para este hermoso espacio!
Antílope dijo...
Felicidades Silvio por los ocho años de la colmena. Espero que no te seamos unas abejas difíciles de mantener a raya :D
Viejo dijo...
Un abrazo a todos y a ti, Silvio querido.
llegaran muchos más, y ojala aquí sigamos compartiendo.

Había ya dicho que abrir -esta CITA- por las mañanas, nos adentraba al portal de +8 columnas que muestra gran parte de la realidad, tanto de la Isla como del orden -o desorden- mundial.
Gran tarea la que llevan allí en tu oficina para llevarte el paso.
Grandes historias y columnas. Grandes plumas que han llegado y otras que han partido y se les va a extrañar., y otras plumas que sencillamente no sumaban ni decir que no hacen falta.
Lo que hace falta es otra cosa y eso precisamente es lo que abona este sitio.

Bienvenidos los nuevos….. y el porvenir….
René RR dijo...
Yo que soy de los ultimos me he sentido muy feliz aqui en SC... felicidades, para el proximo año vamos a preparar una rumba.

Muchas gracias a Silvio, Felix y Loam por la docencia... Tú ves Lien?... hay que mantener el examen de español. R3.
Carmina dijo...
Felicidades Segunda cita, Silvio, Lucy, y felicidades Zurrón.

Silvio, hace mucho te dije aquí mismo que, contigo, cuanto más, más: cuanto más cerca, cuanto más sé, más te admiro a ti y a tu obra, y más te disfruto y más aprendo. Tenerte cerca en esta modalidad ciberespacial me hace mejor, es alimento para mi alma.

Lo que ocurrió el día que por primera vez llegué a este lugar azul donde nos convidas no tiene marcha atrás. Ya no me acuerdo de cómo era antes.

... y tantas cosas nos han pasado en estos años...

... y tanto por venir.

Gracias, gracias, gracias


Silvio dijo...
Barbarita, la oficina empezó a funcionar en 1991 (nos mudamos mientras los constructores hacían arreglos). Cuatro años después, en abril de 1995, empecé "Domínguez", que fue lo primero que se grabó en el estudio. Pero Fidel nos visitó en noviembre y entonces decidimos dejar el 25 de noviembre de 1995 como fecha de inauguración de Ojalá.

jueves, 3 de mayo de 2018

Decir todo lo que uno sabe, quiere... o puede

Por Juan Nicolás Padrón

Recientemente la Editorial Ojalá ha acertado con nuevos libros, imprescindibles en la música y en la cultura cubanas; uno de ellos, Decirlo todo, del profesor Guillermo Rodríguez Rivera, no solo se caracteriza por ser un texto sincero y ameno, sino también por su utilidad para el ejercicio del pensamiento y el rescate de la memoria histórica de la nación, sobre todo al iluminar rincones oscuros de su Historia. A veces, por incómodos, hay una voluntad de olvidar estos ángulos ocultos, que, al no estudiarse, se erigen en tareas del “plan de trabajo” de los enemigos de Cuba, que saben del ancestral gusto humano por “lo prohibido”.

Decirlo todo complementa y amplía lo que se conoce superficialmente o se ha divulgado solo de manera parcial, con ojos de lupa y tanta cautela que apenas se profundiza en “las causas de las cosas”; es un libro que, como las Polémicas culturales de los 60, seleccionadas por Graziella Pogoloti, resulta obligatorio para enriquecer y matizar el conocimiento, que además debe partir preferiblemente de los ineludibles documentos históricos ─bien recogidos por José Bell, Delia Luisa López y Tania Caram en Documentos de la Revolución Cubana, por citar un ejemplo─, y no de ciertas versiones descafeinadas, y hasta falsas, ni de los refritos y la papilla “sinflictiva”.
     
Para vivir con seguridad y verdad revolucionaria, amor y convicción patriótica, a veces hay que estar operado de los nervios, e incluso, llegar a ser temerario; otras, hay que quedarse tranquilo y callado, esperando el momento oportuno para enfrentar a burócratas y tecnócratas con todos los argumentos, pero no se puede tener miedo a nada ni a nadie; no basta comprarse un perro o tener un padrino poderoso, que casi siempre se esfumará ante una circunstancia complicada, porque solo quedan “los que puedan sonreír / en medio de la muerte, en plena luz”. Quien tenga miedo, ese temor lo acompañará a cualquier parte, esté donde esté. Por eso hay que decirlo todo, aunque parezca una utopía, porque, en realidad, uno dice solo lo que sabe, lo que quiere… lo que puede.

Las clases de Guillermo en las noches de finales de los años 70 en el curso para trabajadores de la Facultad de Filología de la Universidad de La Habana, nunca serán olvidadas. Mis compañeras se estremecían con la lectura que el profe hacía de poetas españoles de la generación del 27 y de clásicos de las vanguardias latinoamericanas; a veces le solicitaban “¡Otra!, ¡otra!, ¡otra!”, y él respondía que no era Rosita Fornés, y debía cumplir rigurosamente con la célebre metodología de los P-1, un engendro “metodológico” de la educación de entonces. Pero no solo enseñaba literatura; de ahí partía para educarnos en la sensibilidad social y política de aquellos momentos, como corresponde a la labor de los verdaderos maestros, que mostraban todas las cartas sin ocultar nada. Le gustaba repetir que Cuba era el país de “la tuya”, pues nunca se escuchaba la mentada de madre, una práctica extendida, lamentablemente, durante mucho tiempo, aunque algo hayamos avanzado.

Eran más de las once de la noche cuando terminaban las clases, tres veces por semana, y algunos se sumaban al grupo que acompañábamos a Guillermo al salir de la Facultad; al ritmo de sus pasos cortos subíamos el tramo de la loma de la calle G, en dirección al mar. En no pocas ocasiones nos poníamos de acuerdo para ir al Carmelo de 23, que por entonces iba recuperando lentamente cierto glamour perdido durante el primer “período especial” de finales de los años 60 y principios de los 70. Allí conversábamos de lo humano y lo divino, chistes verdes y rojos, filosofía griega y callejera, la poética de los metafísicos ingleses o la antipoesía parriana, la patología de los burócratas del momento y la necesidad de crear un Frente Amplio para el Desarrollo de la Imaginación, el FADI, según la manía de siglas que nos acompañaba… Guillermo era el líder de la mesa y su magisterio se basaba en una autoridad de raigal cubanía santiaguera, matizada por citas de canciones de Sindo o Matamoros, transformadas en frondosa cubanidad de toda la Isla, cuando el profe, sin abandonar nunca la poesía, mostraba su capacidad ensayística. Pero illo tempore él hablaba y apenas escribía, y no pocas veces lo insté volcar su criolla sapiencia en un libro.

Andando el tiempo llegué a ser editor de Letras Cubanas, trabajé su poemario En carne propia, y cuando me habían asignado Sobre la historia del tropo poético, marché a una misión militar en Angola y perdí esa oportunidad. Al regresar, nos vimos ocasionalmente y le recordaba que debía recoger los deliciosos epitafios que circulaban en los medios culturales, la mayoría concebidos por él, o por el poeta mayor de su generación, Luis Rogelio Nogueras, y también por Raúl Rivero, entre otros. Una de las últimas veces que lo vi me aseguró haber reunido algunos; ojalá que Ojalá los publique también, si existen, quizás con la ayuda del villareño Ricardo Riverón, que se sabe de memoria casi todos. En 2004 Ediciones Boloña, de la Oficina del Historiador de la Ciudad, le publicó Por el camino de la mar. Los cubanos, reeditado en 2005 y 2008, y publicado en inglés y en francés en 2007, con ensayos que conforman una deliciosa indagación en nuestra psicología social, y un poema paradigmático: “Cubano”.

El libro publicado ahora por Ojalá es una seria contribución a la historia cultural entre 1959 y “los tiempos que corren”, una versión y lectura hasta donde le permitió lo que vivió y revisó; constituye el ejercicio de un pensador y poeta que para algunos sobresale por ser controvertido; para otros, por su agudeza y originalidad, y para todos, por su personalidad auténtica, lúcida y desbordante de ingenio. El texto se caracteriza por sostenerse en una amplia bibliografía y por el audaz ejercicio del criterio, incluso frente a lo establecido; su capacidad de síntesis, su maestría para relacionar hechos aparentemente desvinculados y para generar polémica constructiva, resulta uno de los valores más apreciables del texto.

La Historia no puede estar llena de olvidos, que pueden convertirse en engaños. Los héroes no pueden ser de mármol, piedra o yeso, ni los antihéroes amasados solo con los desechos del estercolero. Las instituciones y personalidades prerrevolucionarias no siempre son olvidables, porque las de la Revolución se construyeron sobre ellas. Por mucha unidad que tengamos hoy, en una familia hay ovejas negras y traidores, grupos y afinidades electivas, grandeza y bajeza humana, alianzas tácticas y estratégicas, momentos de ira y de reflexión… y el libro los enfoca según las vivencias, sensibilidad y saberes de su autor. Historia, sociedad, cultura y política andan juntas en estas páginas, como en la vida, sin fronteras ni parcelaciones heredadas de dogmas eclesiales y estalinistas, diseñados para ejercer la dominación y el control del pensamiento crítico.

Las lecturas de Guillermo y su presencia en diversos grupos, casi siempre con acompañamiento etílico —desde la popular “chispaetrén” hasta los añejos más reputados—, han alimentado un conocimiento heterodoxo y libertario. Habrá quien se desayune con algunas de estas informaciones, a veces por ignorancia hasta explicable, o porque los sorprendidos andan como pesca’o en tarima —tal vez porque les conviene—, con los ojos abiertos, pero sin ver nada. No son digresiones gratuitas sus constantes referentes a la Historia de Cuba para explicarse su propia contemporaneidad; Guillermo despliega su coherencia y cohesión, y una enorme capacidad para trenzar disciplinas que Aristóteles y el occidente cristiano separaron, pero que habrá que volver a unir, como en la bullente polis, para explicarnos avatares del pasado y del presente.

La acumulación de suspicacias y prejuicios ha hecho que practiquemos secretismos —ridículos en tiempos de Internet—, que no “afectemos” nombres “importantes” —como si la grandeza fuera químicamente pura—, no ahondemos en determinadas insuficiencias —porque nuestro pueblo, con altos niveles de instrucción, “no está preparado”—… La reacción de algunos jóvenes, basada en su poca o fragmentaria información, ha sido “irse con la de trapo”, bajo diseños interesados en perjudicar la Revolución, y no distinguir contextos, buscar antecedentes o contrastar versiones; tal descontextualización suele conducir a conclusiones distorsionadas de procesos humanos y sociales contradictorios y complejos. Decirlo todo es uno de los mejores tributos para continuar, con conocimiento de causa, la larga lucha por la emancipación.

Abril de 2018